Hay un personaje supervillano de la saga de Batman que se llama Dos Caras. Así fue River ayer en el partido contra Godoy Cruz: el lado bueno en el ataque y el quemado por el ácido en la defensa.
Por el próximo compromiso con Libertad por la Libertadores, Gallardo dispuso un equipo con mayoría de suplentes, que cumplió el objetivo de obtener los 3 puntos.
De entrada nomás nos pusimos en ventaja con un gran gol de Driussi que recibió una descarga del joven Dadín y la colocó en el ángulo izquierdo del nuestro ex arquero Petroli. Con un gol a los cuatro minutos, nos sentamos a esperar una goleada tranquila de River.
Peeeeero, apareció la cara quemada por el ácido: 5 minutos después en un ataque del Tomba originado en un pelotazo largo (igual como nos jugó Libertad) Auzmendi puso el empate.
Por suerte Galoppo jugó su mejor partido y, cada vez que River atacaba había sensación de gol. Así a los 19' el ex jugador de Banfiel y San Pablo nos puso nuevamente en ventaja.
A los 36' Bustos tuvo que salir rengueando de la cancha, sumándose a la mala racha de lesionados que venimos arrastrando. Casco pasó a la punta derecha y, como casi siempre, cumplió una buena actuación, mientras Acuña cubió la punta izquierda.
Diez minutos después del segundo gol de River, tras una falta dentro del área de Rivero (desdibujado al lado de un Portillo al que se lo notó falto de fútbol), Auzmendi volvió a empatar por medio de un penal.
Sobre el cierre del primer tiempo, un excelente corner desde la derecha del Mago Quintero (que ya tenía una molestia en la pierna izquierda con la que ejecutó el centro) fue enviado a la red otra vez por Galoppo. Gol clave en el momento justo.
Se los vio al colombiano y al muñeco en una charla donde el técnico le pedía que saliera antes pero Juanfer se retiró hacia el centro del campo con una sonrisa. Para evitar mayores problemas Gallardo lo reemplazó a Quintero por Galarza Fonda para el segundo tiempo.
Y a los 4' de esa segunda parte, se terminó el partido: una buena juagada de Galoppo entrando al área por la derecha terminó con un centro que entre Portillo y dos defensores mendocinos no atinaron a rechazar, circunstancia que aprovechó Driussi, muy atento dentro del área y la picó a la red.
De ahí hasta el final, River no pasó más sobresaltos atrás; entró Borja para seguir ratificando su mal momento, pifiando una pelota a lo Cavani, y perdiendo dos veces con Portillo; igual la gente le reconoció el esfuerzo y lo alentó, a pesar que lo habían silbado cuando la voz del estadio dio las formaciones.
Un párrafo aparte para esos supuestos hinchas de River que silban y abuchean a los jugadores propios: ¿qué les pasa? ¿Pretenden favorecer al equipo contrario? ¿Qué pretenden con silbar a un jugador nuestro? ¿Creen que así va a mejorar? Lo mejor sería un respetuoso silencio y no sumar una presión más a un jugador que no la está pasando bien. A los que hay que silbar y abuchear es a los del otro equipo, muchachos...
En resumen: ganamos bien, con un equipo con mayoría de suplentes, mostramos nuestra habitual debilidad en defensa, pero gran contundencia en ataque con la recuperación de dos jugadores que podrán ser claves en el equipo titular como Driussi y Galoppo.
El Hombre: Galoppo, porque hizo dos goles y participó en los otros dos. Venía de actuaciones mediocres, aunque ya había llegado a la red ayudado por la buena fortuna, pero ayer no hubo desvíos que lo favorecieran.
La Preocupación: Castaño, que ayer jugó de 5 y tuvo responsabilidad en las dos jugadas previas a los goles de Godoy Cruz. No mejora su juego y seguramente perderá la titularidad en el partido contra Libertad.
La esperanza: los pibes. Dadín jugó bien en su partido debut y Juan Meza tuvo también buen juego en los pocos minutos que estuvo en la cancha.






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