miércoles, 24 de septiembre de 2025

Lo tuvimos y se nos escapó ante un equipo que nos superó en jerarquía futbolística.

Esta revancha en Brasil tuvo tres momentos claves que nos hicieron quedar eliminados de esta nueva edición de la Libertadores:

  1. La lesión de Portillo a los 27' del PT cuando River ganaba 1 a 0 y su reemplazo por E.Pérez que ya no está para estos partidos.
  2. La falla de Castaño a los 47' del PT  que hubiera significado el 2 a 0.
  3. El empate de Palmeiras a los 6' del ST en una nueva falla de la defensa riverplatense.
Si a eso sumamos que, después del gol perdido por Castaño, Salas remató forzado cuando Galoppo estaba solo a su izquierda en la puerta del área, podemos concluir que no era nuestra noche a lo que hay que sumar un árbitro totalmente localista, como suele suceder en la Libertadores.

El gol a los 8' de Salas fue un balde de agua fría para Palmeiras que no se pudo recuperar durante todo el primer tiempo, cuando se acercó al arco Armani respondió y solo revivió después del empate.

Centro de Quintero, cabezazo de Salas y el 1 a 0

River jugó bien casi todo el partido, haciendo lo que tenía que hacer pero finalmente se vio superado por la jerarquía de los jugadores del Palmeiras.

Aún estando 1 a 1, pudimos volver a ponernos en ventaja. Los cambios de Colidio, Lencina y Borja le dieron al equipo más poderío de ataque y el colombiano estuvo a punto de convertir con un gran remate que desvió al corner con mucho esfuerzo Weverton.

Y después la debacle: un referí que cobra una mano de Colidio que no existió, una distracción de Acuña que lo obligó a cometer penal y que significó su expulsión. Partido terminado.

En resumen: analizando los dos partidos, perdimos esta serie en el primer tiempo en el Monumental, con un planteo táctico con 5 defensores que no funcionó.

El HOMBRE: Maxi Salas, convirtió el gol que nos dio esperanzas, se debatió solo en el PT corriendo todas.

Una más: escucho a los periodistas decir que Quintero no debió salir. Para mí ya no podía sostenerse físicamente, lo vi caminar la cancha desde que comenzó el segundo tiempo y estuvo bien reemplazado. 

FORMACIONES

PALMEIRAS: Weberton; Khellvnen, Gómez (61' Fuchs), Murilo y Piquerez; Evagelista y Moreno (78'Moreno); Andreas Pereira (78' Torres), José López y Anderson (90' Ellías); Roque (90' Veiga) DT: Abel Ferreira.

RIVER PLATE: Armani; Montiel, Martínez Quarta, Rivero y Acuña; Castaño, Portillo (27' E.Pérez) y Galoppo (70' Bprja); Quintero (60' Colidio) y Nacho Fernández (60' Lencina); Salas. DT: Marcelo Gallardo.

Goles: 8' Salas (RP); 51' Roque (P); 91' López (P) de penal; 94' López (P).


domingo, 21 de septiembre de 2025

Para atrás: dura derrota en Tucumán, sin juego ni alma

 Vos sos un arquero que juega en el fútbol europeo en un equipo mediocre y te llama River. La cabeza te revienta y venís corriendo: ¡voy a ser el arquero de River! un sueño cumplido que no te deja dormir. Cuando llegás, el arquero que venías a reemplazar revive como un perro viejo al que le traen a un cachorro, y vuelve a atajar como en sus mejores días y, además, empieza también a atajar penales. Ya empezás a no dormir, no por el sueño cumplido, sino porque el tujes lo tenés endurecido de tanto estar sentado en el banco.

Encima, cuando te toca atajar en un partido de cabotaje pero importante para la moral del equipo previo a un duelo decisivo por la Copa Libertadores, te mandás dos cagadas grandes como el Monumental: primero un centro, que no iba al arco, lo tirás por arriba del travesaño y lo transformás en un corner peligroso para el rival. Segundo: pensás "ahora me recupero de la cagada y atajo el corner sin problemas y además demuestro que salgo muuucho mejor que Armani que es un paquete cuando la pelota viene por arriba". Y resulta que salís peor que yo que tengo 70 años, quedás pagando frente a los delanteros, dificultás a tus compañeros que no saltan porque te ven venir a vos, y a los 12' sos el responsable de ya ir perdiendo 1 a 0.

Cuando yo era chico mi viejo decía: el arquero salió "a cazar mariposas".

Y ya no dormís, porque tu sueño se transformó en pesadilla. Tus errores le sumaron inseguridad a un equipo que deambuló por la cancha y que nunca pudo hacer pie.

Encima, el DT nos desconcierta a todos poniendo a los dos mejores jugadores del partido con Palmeiras como titulares: Rivero y Quintero. ¿Para qué? A Juanfer lo sacó a los 15' del segundo tiempo porque el colombiano no aguanta un partido entero ni descansando una semana, y Rivero terminó con una sobrecarga poniendo en duda a nuestro mejor jugador de la defensa para el duelo en Brasil.

Y si a todo eso sumamos que la camiseta de River pesa 100 kilos (y si no que lo digan Aliendro y Lanzini que en Vélez están jugando muy bien pero que con la banda roja parecían jugadores mediocres) por lo que Boselli -que lo respescamos porque en Estudiantes la rompía-, no pega una pero le pega a un delantero tucumano como si fuera un novato de cuarta división y comete un penal infantil que sentencia el partido.

Y Galarza Fonda, que en la selección paraguaya es pieza fundamental y hace goles, pierde 50 mil pelotas y tiene dos chances que tira afuera, y Borja, y Colidio...podría seguir pero no tengo ganas. Perdimos, pero ni siquiera los jugadores demostraron garra para tratar de suplir la falta total de fútbol.

Un pedido a la dirigencia: ¡por favor termínenla con esta camiseta roja y negra que parece de Patronato porque los jugadores creen que están jugando en el equipo entrerriano!

No voy a poner las estadísticas porque el partido no me merece ningún análisis.

En resumen: un desastre y un golpe a la moral del equipo previo a una instancia decisiva en la Libertadores.

El Hombre: VACANTE.

Una esperanza: si hay algo para destacar fue el debut como volante central de Agustín De La Cuesta, un pibe de 19 años que, en medio de este tembladeral que fue River en Tucumán, fue de lo mejorcito del equipo.

FORMACIONES:

Atlético Tucumán: Mansilla; Martínez (78' Villa), Ortiz, Ferreira y Brizuela; Sánchez, Ortíz, Godoy (63' López) y Laméndola (78' Ruiz); Bajamich (89' Abeldaño) y Díaz (89' Acosta). DT: Pusineri.

RIVER PLATE: Ledesma; Bustos, Boselli, Rivero y Casco; Galoppo (62' Portillo), De la Cuesta (62' T.Acosta) y Galarza Fonda (70' Meza); Quintero (62' Lencina); Colidio (78' Dadín) y Borja. DT: Gallardo.

Goles: 12' Clever Ferreira (AT) y 60' Lenadro Díaz (AT) de penal.

jueves, 18 de septiembre de 2025

River - Palmeiras: Pasamos de la goleada a estar vivos para la revancha

A los 5 minutos ya perdíamos por 1 a 0 con un cabezazo de Goméz, solo en el área, después de un córner. A partir de ahí el planteo con línea de 5 del Muñeco quedó inservible. Falló justo el quinto defensor: Portillo.

Al rato, otro córner desde el mismo lado terminó con un cabezazo que pegó en el poste derecho de Armani.

No podíamos parar a los mediocampistas ni a los delanteros brasileros; nos ganaban en velocidad y padecimos todo el primer tiempo, que pudimos perder por 4 goles tranquilamente.

Así fue todo el PT: no los podíamos parar

Terminamos maquillando un revés que era muy duro y logramos descontar el 0-2 que parecía lapidario con el tiro de Lucas Martínez Quarta que se desvió y se transformó en un 1-2 que abre la esperanza de cara a la revancha.

A los 12', el Verdao lo tuvo de nuevo con un disparo de Khellven que rechazó muy bien Franco Armani.

A los 18', otra vez Armani se lució deviando un tiro libre de derecha a cargo de Andreas Pereira, y en la siguiente, hubo un pelotazo en el poste que de casualidad no fue el 2-0 por un cabezazo de Lucas Evangelista.

La primera aproximación de River fue a los 27', con un derechazo de Paulo Díaz que se fue arriba del travesaño.

A los 40' un verdadero golazo para el visitante tras una asistencia de José Manuel López que Portillo no pudo neutralizar y que terminó con una excelente definición de Vítor Roque ante la salida del arquero riverplatense.

Para arrancar el segundo tiempo Marcelo Gallardo dispuso dos cambios: Juanfer Quintero ingresó por Enzo Pérez y Lucas Martínez Quarta lo hizo por el amonestado Paulo Díaz, además de cambiar el esquema y volver a los cuatro en el fondo.

Si bien el dominio de los de la Banda Roja fue territorial, recién se arrimó con cierto peligro a los 19', con un cabezazo de Maxi Salas tras un córner. Con Gustavo Gómez como abanderado de los rechazos de cada centro que intentaba River para inquietar, recién a los 30' volvió a correr cierto peligro con un tiro de Marcos Acuña que terminó lejos.

A los 44' llegó casi impensadamente el descuento del local con un tiro desde afuera de Martínez Quarta que se desvió y dejó sin chances al arquero Weverton.

De ahí hasta el final River fue un torbellino empujado por Juanfer Quintero y por el amor propio para intentar un empate que hubiese sido merecido por el desarrollo del duelo. Lo tuvo en una media vuelta de Miguel Borja que por poco no entró.

Palmeiras en el segundo tiempo no llegó nunca al arco de River. La duda está en que si fue provocado por el juego de River o porque su técnico mandó al equipo a replegarse para salir de contra ataque.

Veremos en la revancha. Si River mantiene la actitud del segundo tiempo, hay esperanzas; si jugamos como en el primero, estaremos fuera de la Copa una vez más.

En resumen: la sacamos barata y hay una pequeña esperanza para la revancha.

El HOMBRE: JuanFer Quintero le cambió la cara al equipo con sus pases y movilidad, hasta cortó un contraataque de Palmeiras tirándose a los pies del delantero visitante.

FORMACIONES

RIVER PLATE: Armani; Montiel, P.Díaz (MQ), Portillo, Rivero y Acuña; Fernández (Lencina), E. Pérez (Quintero) y Castaño; Salas (Borja) y Driussi (Colidio). DT: Marcelo Gallardo.

PALMEIRAS: Weberton; Khellvnen, Gómez, Murilo y Piquerez; Evagelista y Moreno; Andrea José López y Anderson; Roque: DT: Abel Ferreira.

ESTADÍSTICAS







domingo, 14 de septiembre de 2025

Con 30 minutos de buen fútbol y 65 de aguante River derrotó justificadamente a Estudiantes

Nunca me simpatizó Estudiantes de La Plata, ni siquiera en la época del tricampeonato de la Libertadores y el triunfo en la Intercontinental. Siempre fue un equipo violento, con delincuentes de pantalón corto como el arquero Poletti, Manera, Aguirre Suárez y el impresentable Bilardo que se dedicaba a pinchar a los contrarios con una aguja. Quedó en la historia aquél partido por la Intercontinental del 69, cuando derrotó al Milan por 2 a 1en La Plata, pero perdió la copa y la racionalidad: los tres jugadores mencionados desplegaron sobre el terreno de juego tanta violencia que recibieron un castigo ejemplar: 30 partidos para Aguirre Suárez, 20 para Manera y suspensión de por vida a Poletti. Además, se les aplicó un edicto policial, y pasaron 29 días presos.

Anoche, el equipo platense salió a amedrentar a los jugadores de River tratando de hacerles sentir el rigor, con faltas fuertes, pero los Millonarios con una formación 5-2-1-2 (tal vez pensando en Palmeiras) les dio una demostración de fútbol y contundencia, se puso rápidamente en ventaja a los 5' con un gol de cabeza de Galoppo  y a los  14' con otro de Nacho Fernández (que el mal árbitro Nicolás Ramírez anuló por una supuesta mano que el VAR por suerte corrigió). Dos llegadas, dos goles.


A partir de ahí, Estudiantes se dedicó a pegar tratando de emparejar el partido con la violencia y la anuencia de Ramírez que no midió las faltas con la misma vara.

A los 37' innecesariamente una fuerte barrida desde atrás de Martínez Quarta sobre Ascacíbar (que estaba sacado y jugó matoneando todo el partido) mereció la primera amarilla (que debió ser roja); el defensor de River, ingenuamente para un jugador que fue de nivel internacional, 2' después saltó con el codo sobre la cabeza de Sosa, no lo tocó, pero Ramírez compensó su error anterior, sacó la segunda amarilla y MQ fue expulsado. El problema es que a partir de ahí el juez no castigó con la misma severidad las innumerables faltas de Estudiantes que ni siquiera eran marcadas como faltas.

La expulsión de MQ cambió el partido. River ya no presionó alto como hasta ese momento y se convirtió en un partido de pierna fuerte y aguante, mostrando personalidad en una cancha donde, tanto los jugadores como el DT de Estudiantes, permanentemente llevaban a su público a protestas e insultos ante cada  cruce, creando un clima agresivo que nuestro equipo supo sobrellevar.

A los 7' del ST Cetré desperdició un disparo con un remate que salió apenas desviado. A los 16' un pase defectuoso hacia atrás comprometió a Armani que rechazó sobre la presión de Medina, ex-bostero que envió la pelota a la red pero rebotándola con su mano. Anulado por el VAR.

De ahí hasta el final a los 26' Salas desvió de cabeza por poco un centro después de un corner, a los 34' Arzamendia exigió a Armani con un buen remate desde afuera del área, a los 43' Colidio estuvo cerca del tercero después de una buena combinación con Lencina y a los 46' Nuñez de cabeza descontó para Estudiantes, poniendo un poco de suspenso al final del partido.

En resumen: un muy buen partido de River con 30' de buen futbol y presión alta, y porque supo manejar el juego con diez hombres ante un Estudiantes que careció de ideas y pretendió, y no pudo, llevarse por delante a los Millonarios. Buena previa para el partido con Palmeiras y para los platenses preocupación para su partido con Flamengo.

El Hombre: hubo buenos rendimientos de varios jugadores (Galoppo, Nacho, Salas, Acuña, Portillo) pero Lautaro Rivero mantuvo un excelente nivel tanto de líbero como jugando de 6 cuando nos quedamos con 10 hombres.  Salvo una jugada donde pifió la pelota aportó intensidad en el cuerpo a cuerpo, ganó por arriba, anticipó y la revoleó cuando debía. Sin dudas ya se ganó la titularidad.

La preocupación: Martínez Quarta, que estaba jugando un buen partido hasta que se le soltó la cadena y cometió dos faltas que dejó al equipo con 10 hombres en gran parte del partido y puso en peligro el triunfo. No mejora. Por otro lado, Driussi pasó totalmente desapercibido.

La preocupación 2: el árbitro Ramírez que se vio presionado por el clima de violencia que generó Estudiantes en el estadio. Sancionó a River con 7 amarillas (9 faltas cometidas) y solo 3 al local (12 faltas cobradas y varias ignoradas).


FORMACIONES

RIVER PLATE: Armani; Bustos, Martínez Quarta, Rivero, Portillo y Acuña; Enzo Pérez (76' Paulo Díaz) y Galoppo (70' Lencina); Nacho Fernández (45'Castaño); Salas (81' Colidio) y Driussi (45' Galarza Fonda). DT: Marcelo Gallardo

Estudiantes de la Plata: Muslera; Gómez, González Pires (18' Nuñez), Rodríguez y Arzamendia; Sosa (76' Suárez), Amondaráin, Ascacibar y Castro (45' Cetré); Farías y Palacios. DT: Domínguez.

Tarjetas Amarillas

River (7): 36' MQ; 44' Salas; 58' Rivero; 67' Acuña; 93' Armani; 94' Castaño; 95' Colidio.

Estudiantes (3): 44' Arzamendia; 67' Medina; 92' Carrillo.

Tarjetas rojas: 40' MQ (River

ESTADÍSTICAS








 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

LOS MÁS GRANDES ARQUEROS DE RIVER PLATE DE LA HISTORIA






1945 – 1968 | Amadeo Carrizo

Para mí el mejor arquero del mundo de su época, un adelantado que no solo atajaba bien, sino que sabía jugar con los pies, caminaba el área, se anticipaba a los delanteros. Un jugador que modificó el puesto y el concepto de arquero, un innovador que podía salir del área con la pelota en los pies y apoyaba a sus compañeros, sin revolearla, un arquero que sacando con los pies siempre se la daba a uno con la banda roja, el primero en usar guantes en el país (1957), descolgaba centros con una mano, gambeteaba delanteros, usaba gorra para que no lo encandile el sol, en fin, un pionero y un crack. La Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol lo eligió como el mejor arquero de Sudamérica del siglo XX; se quedaron cortos.

Estuvo 23 años en la primera manteniéndose 19 como titular indiscutido. Jugó 543 partidos y es el segundo jugador en cantidad de juegos detrás de Reinaldo Merlo que llegó a 562; obtuvo siete títulos de primera división con River (1945, 1947, 1952, 1953, 1955, 1956, 1957), tres Copas Aldao (1945, 1947, 1957) y la Copa de las Naciones con la selección nacional en 1964 con la valla invicta. 

A los 42 años batió el récord argentino de valla invicta con 789 minutos en 1968.

Su último partido en River lo disputó el 22 de diciembre de 1968, luego emigró a Colombia donde jugó en Millonarios dos años más hasta su retiro en 1970. En ese país también batió un récord de valla invicta con 590 minutos sin que le convirtieran goles y ya tenía 43 años.

Nuestro mejor arquero, innovador, que amaba la camiseta; tardíamente, fue reconocido como Presidente Honorario del club en diciembre de 2013.


1974 – 1982 | Ubaldo Fillol

En el año 1974 llegó a River desde Racing Club quien se convertiría en otro gran arquero riverplatense y de la selección nacional. 

Gran atajador, el Pato fue dueño del arco más grande del mundo en momentos gloriosos con Ángel Labruna como entrenador. Le dicen «Pato» porque al arquero titular de Quilmes le decían así. Un día, los titulares de Quilmes se declararon en huelga, y tuvieron que jugar los suplentes. Fillol, con 17 años, hizo un gran partido y la hinchada dijo que no había diferencia entre él y el Pato titular, así que le quedó el mismo apodo a Fillol.

Fue uno de los pilares del recordado título del Metropolitano de 1975, que rompió la racha de casi 18 años sin salir campeones.

En River jugó 406 partidos, le convirtieron 383 goles y mantuvo la valla invicta durante 157 partidos.

Obtuvo 7 campeonatos con la banda roja: Metropolitanos del 75, 77, 79 y 80; Nacionales 75, 79 y 81 es decir 2 bicampeonatos (1975) y un tricampeonato (1979-80).

Además, en 1978 fue campeón del mundo con la Selección Argentina y también uno de los baluartes de ese equipo. 


1983 – 1988 | Nery Pumpido

Fue el arquero más destacado de la década del 80. Un arquero sólido, muy seguro, con personalidad y una gran mentalidad ganadora. Tuvo la responsabilidad de reemplazar al Pato Fillol.

Llegó a River desde Unión de Santa Fe. Disputó 144 partidos, le convirtieron 140 goles y mantuvo la valla invicta en 57 ocasiones.

En 1986 vivió su año más glorioso como futbolista: fue campeón del torneo local, de la Libertadores y la Intercontinental con River, y además se coronó campeón del mundo con la Selección Argentina en México. 

Quedó en el recuerdo por sus logros internacionales: la anhelada primera Copa Libertadores y la única copa Intercontinental de clubes que, por ahora, está en nuestras vitrinas.


1994 – 1999 | Germán Burgos

El Mono fue una pieza fundamental del River de Ramón Díaz que ganó todo en la década del 90. Destacado por su gran personalidad, su manejo del área, por jugar bastante adelantado y por sus salidas lejos del arco, además de su personalidad extrovertida y carismática. 

Llegó desde Ferro y en su primer semestre fue campeón del Apertura del 94. Jugó 149 partidos, le hicieron 148 goles y mantuvo 55 veces la valla invicta.

Con River Plate ganó los títulos Apertura de 1994 (terminando este torneo sin haber perdido ningún partido), la Copa Libertadores de América 1996 (donde tuvo una destacada actuación en la primera final parando un penal clave), el Campeonato Apertura de 1996, el Campeonato Clausura 1997, el Campeonato Apertura de 1997 (tricampeón) y la Supercopa Sudamericana de 1997.


2012 – 2016 | Marcelo Barovero

Trapito llegó al Más Grande luego de muy buenos pasos por Huracán y Vélez. Mostró seguridad desde un comienzo y fue sumamente importante en la conquista del Torneo Final 2014 bajo la dirección técnica de Ramón Díaz.

En River jugó 167 partidos, le convirtieron 145 goles y mantuvo la valla invicta en 74 cotejos.

Con la llegada de Gallardo mostró su mejor versión y se ganó el amor eterno de los hinchas. Fue pieza fundamental en las conquistas de la Copa Sudamericana 2014 y de la tercera Libertadores obtenida en 2015. 

Con los Millonarios obtuvo la Copa Final 2014, la Copa Campeonato 2014, la Copa Sudamericana 2014, la Recopa Sudamericana 2015, la Copa Libertadores 2015 y la Copa Suruga Bank 2015.

Fue elegido mejor arquero de la Argentina en los años 2010, 2011, 2013 y 2014.

Muy recordado por la hinchada riverplatense por ser un arquero de gran sobriedad y sencillez, que resolvía las jugadas con solvencia y mantenía un bajo perfil. 

Inolvidable en todas las almas riverplatense aquél penal atajado a Gigliotti, jugador de boca juniors, en la semifinal de la Copa Sudamericana 2014, un momento crucial que ayudó a River a avanzar a la final.


2018 – presente | Franco Armani

A comienzos de 2018 llegó Franco Armani al arco de River y desde sus primeros partidos demostró que estaba preparado para defender el arco del club de sus amores. 

Fue determinante para ganar la Supercopa Argentina ante boca en Mendoza y también la Libertadores del mismo año ante el mismo rival en la bombonera y en la histórica final de Madrid, tal vez el más grande logro de todos los tiempos, único e irrepetible. 

Hasta el momento obtuvo con River los torneos de Primera División de 2021 y 2023, la Copa Argentina de 2019, la Supercopa  Argentina de 2017, 2019 y 2023, el Trofeo de Campeones de 2021 y 2023, la inolvidable Copa Libertadores de 2018 y la Recopa Sudamericana de 2019.

Además fue campeón con la Selección Nacional de la Copa América en 2021 y 2024, de la Copa de Campeones de 2022 y de la Copa del Mundo en Qatar del mismo año.

Sigue siendo un pilar del Millonario con 352 partidos disputados, donde le convirtieron 269 goles), y terminó con la valla invicta en 161 ocasiones.

Figura fundamental que, con sus atajadas ha defendido resultados favorables para River en incontables partidos. Imprescindible.


En el mejor partido de la era Coudet, River derrotó con jerarquía al cuco Gimnasia que había ganado los últimos 7 partidos: 2 a 0 y a semifinales.

Cuatro sorpresas en la formación de concentrados y la que saltó al campo de juego: afuera dos que eran fija en los últimos partidos (Subiabr...