El final se veía venir hace tiempo. El equipo no daba respuestas, el cuerpo técnico tampoco, las individualidades menos. Y caímos en la pelota del final, con la actitud lavada de un equipo sin alma contra otro, que lo único que tiene es eso: alma y nada más.
Ya en la alineación inicial aparecieron las sorpresas que son consecuencia del desconcierto: Nacho Fernández y el pibe Acosta como titulares, que hace tiempo que no salían desde el minuto cero. Además de insistir con Castaño y Driussi.
Y así comenzó el partido, 1 a 0 a los cuatro minutos ratificando el lema que veníamos aplicando en cada partido: una llegada, un gol.
El equipo tuvo cierta reacción y generó un par de buenas atajadas de Cambeses, pero no mucho más.
En el segundo tiempo dos minutos de otra época, con la participación de dos jugadores que vinieron desde el banco: Subiabre a los 62' y Quintero a los 64' dieron vuelta el resultado.
Y en ese gol de Quintero entendí que íbamos a perder el partido: el colombiano, héroe de Madrid, pieza clave en el River de Gallardo de otros tiempos, NO FESTEJÓ EL GOL porque jugó un tiempito en Racing. Eso es falta de amor por la camiseta, falta de garra para torcer la mala racha que veníamos teniendo, falta de alma para hacer de ese gol y de este partido la bisagra que el equipo necesitaba. Y no, en vez de arengar a sus compañeros juntó las manitos y pidió perdón a la hinchada de Racing. Una vergüenza.
Sumado al desconcierto en que el equipo estaba sumido desde hace unos meses, Gallardo creyó que Portillo y Galarza Fonda podían ser la solución para contener el aluvión en que se iba a convertir Racing. Entraron a los 72'; a los 73' fue el empate de Racing, con un gol en contra de MQ, consecuencia de una excursión sin sentido de Montiel que dejó libre su zona.
Se veía venir el final del juego. Todos los rechazos de nuestra defensa iban a los pies de los jugadores de Racing. Y como si fuera una novela de Cortázar, en el último minuto del tiempo adicionado, varios rechazos a medias y Galarza Fonda que quiere pararla en el área grande como si estuviera en el patio de su casa, le ganan la pelota, un disparo que Armani saca del ángulo con una mano pero se cae dentro del arco, y Martirena no tiene más que empujarla para cerrar este ciclo nefasto de nuestro equipo. Triste imagen de nuestro arquero caído dentro del arco y los defensores con cara de no entender nada, como no entendieron en todo este tiempo que llevan sobre el pecho la banda roja que vistieron Moreno, Pedernera, Labruna, Carrizo, Ermindo Onega, Francéscoli, el Beto Alonso, Pablo Aimar, Julián Álvarez y que la mayoría no merece seguir vistiendo en el futuro.
Formaciones e incidencias
River Plate: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Marcos Acuña; Enzo Pérez (72' Portillo), Kevin Castaño (56' Galoppo), Ignacio Fernández (72' Galarza Fonda), Thiago Acosta (56' Ian Subiabre); Maximiliano Salas (56' Quintero) y Sebastián Driussi. DT: Marcelo Gallardo.
Racing Club: Facundo Cambeses; Gastón Martirena, Nazareno Colombo, Agustín García Basso, Gabriel Rojas; Juan Nardoni, Santiago Sosa, Agustín Almendra (70' A.Fernández); Santiago Solari (90' Di Césare), Maravilla Martínez y Tomás Conechny (66' Vergara). DT: Gustavo Costas.
Goles: 4' Solari (RC), 62' Subiabre (RP), 64' Quintero (RP), 74' M.Quarta en contra (RC), 93' Martirena (RC):Estadísticas principales
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