Con otra demostración de su muy buen fútbol, la 8va de River campeona local hace pocos días, revalidó sus credenciales con la obtención de la Messi Cup, derrotando a rivales como el Inter (goleada 5-1), Chelsea (3-1) y Atlético Madrid (2-0).
Pero no es sólo la obtención de la copa sino el gran fútbol que los pibes desplegaron sobre el campo de juego.
Un gran futuro para estos pibes, sobre todo para Bruno Cabral, Joaquín Amor, Gianfranco Ledestre, Valentín Sayago, Felipe López, Tomás Ziermoly y Mateo Lescano, por nombrar a los más destacados.
Sin embargo, la expulsión de Sayago por segunda amarilla cuando ni siquiera había cometido falta, emparejó el juego en el ST y el AM merodeó el arco de River, sin puntería ni efectividad.
River se llevó el partido merecidamente y levantó la copa.
El arquero Estéfano Sarro fue premiado como mejor portero del torneo, mientras que Bruno Cabral fue el goleador con 7 goles en 5 partidos y declarado MVP de la copa.
Hay que estar atentos, porque ya hay clubes europeos que vienen siguiendo a varios de estos jugadores.
Dos detalles de jodido que soy nomás:
- El AM jugó con una camiseta azul con vivos y número amarillos, rememorando a los bosteros. Tienen otra alternativa, celeste con vivos blancos, pero "casualmente" eligieron la azul y amarilla.
- Los profesionales de primera se quejan porque a veces tienen que jugar 3 partidos en 7/8 días, y se cansan. Estos pibes jugaron ¡5 partidos en 6 días! y corrieron hasta el final.
Un gran aplauso para estos pibes que nos devuelven un poco la esperanza, después de la pobre performance del equipo de primera durante todo el año.
Y hablando del campeonato local de profesionales
Salió campeón Estudiantes de la Plata, 8vo en su zona que entró en el puesto 15 de la clasificación, perdiendo en la última fecha y entrando por la ventana porque perdieron los que podían pasarlo. Racing, 3ro en su zona y 7mo en la clasificación general; con un juego mediocre los dos, llegaron a la final definiendo por penales. Platense, otro equipo mediocre, fue campeón del Apertura, Independiente Rivadavia de Mendoza, penúltimo en su zona y en el puesto 26 sobre 30, fue campeón de la Copa Argentina. Por su parte, Rosario Central que jugó bastante bien más allá de algunos penales que le regalaron, fue declarado campeón del año en un escritorio.
En el medio de esa mediocridad, River ni se acercó a la instancias decisivas del torneo, quedó afuera de la Libertadores, perdió la final de la Copa Argentina con Independiente Rivadavia, uno de los peores del torneo Clausura, y perdió...perdió...perdió con At. Tucumán, Riestra (de local), Sarmiento (de local), Rosario Central, boca, Gimnasia (de local) en los últimos dos meses.
Tenemos que dejar de comprar jugadores masivamente, traer un caudillo o dos como máximo, y empezar a subir a los jóvenes de las inferiores. ¿O es que eso no es negocio?


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